"Cruceros de Roncesvalles", fotografía de D. José Ortiz de Echagüe

viernes, 28 de septiembre de 2012

PARA EL MINISTRO PROFUMO "LA CLASE DE RELIGIÓN NO TIENE SENTIDO".

Yo, estudiante sin fe, os explico la ignorancia de estas palabras

publicada en Papa Benedetto XVI el día Martes 25 septiembre de 2012 a las 15.49 horas



Es la hora de la cena cuando escucho decir en el telediario: "Creo que la enseñanza de la religión en la escuela concebida como hoy lo es no tiene mucho sentido. Probablemente esa hora lectiva debiera ser adaptada, podría convertirse en un curso de historia de las religiones o de ética". Son palabras de Francesco Profume, pronunciadas la tarde del pasado viernes, en la fiesta de "Izquierda, ecología y libertad", basando su razonamiento sobre un dato preciso: "En nuestras aulas el porcentaje de alumnos extranjeros de religión no-católica es, por lo frecuente, el 30%". De aquí la conclusión: "Sería mejor adaptar la hora de religión transformándola en un curso de historia de las religiones o de ética".

Me quedo perplejo de repente, no tanto por la idea del gran prostíbulo de las religiones, sino por que se ha hablado de ética. Me pregunto, en una sociedad multiétnica y pluralista, permeada profundamente por aquel relativismo que quita el sueño al Papa, quién tendrá el atrevimiento de fijar la "justa" ética válida a nivel universal. El ministro la establecerá, ciertamente, ya que en dos milenios ni filósofos ni políticos ni curas han logrado convencer al mundo.

Después me detengo en las razones que motivan la propuesta, reflexiono por unos minutos; la perplejidad cede el paso a la amargura: he terminado los estudios del Bachillerato clásico hace poco, friso la veintena, no tengo ni siquiera el don de la fe, pero tengo el deber de contestar, en el plano jurídico y cultural, a cuanto ha afirmado un Ministro de Educación de mi República.

1) 'DESPARRAME JURÍDICO'

Si Profumo conociese el Derecho, no habría incurrido en tan craso error de interpretación como cuando habla del anacronismo de la hora de Religión Católica. De hecho, el Acuerdo de Villa Madama del año 1984, que revisa los Pactos Lateranenses de 1929 firmados entre la Santa Sede y el Reino de Italia, en el artículo 9.2 establece:

“El Estado, reconociendo el valor de la cultura religiosa y teniendo en cuenta que los principios del catolicismo forman parte del patrimonio histórico del pueblo italiano, continuará y asegurará la enseñanza de la religión católica en la escuela pública".

Aquí está el punto: la religión católica se enseña en la escuela no como hora de adoctrinamiento o de catequesis, sino para ayudar a comprender un componente cultural de nuestra historia y de nuestra sociedad. Con mayor razón, si se quiere favorecer la integración de estudiantes de etnias y credos diferentes, lo justo será tutelar esta asignatura. He aquí por qué no vale la excusa de los alumnos extranjeros. No vale porque la cultura de un país prevalece, independientemente del credo de quien tenga que comprenderla sentado en los pupitres. Viene a colación lo que el entonces cardenal Joseph Ratzinger afirmó, cuando escribió:

"Occidente tiene un odio a sí mismo que es extraño y que no puede considerarse sino como algo patológico; Occidente intenta, eso sí, de manera loable, abrirse plenamente a la comprensión de los valores externos, pero no se quiere a sí mismo; de su historia ve ahora solamente lo que es deplorable y destructivo, mientras no es capaz ya de percibir lo que es grande y puro. Europa necesita un nueva -ciertamente que crítica y humilde- aceptación de sí misma, si es que quiere sobrevivir verdaderamente. La multiculturalidad, que continuamente y con pasión viene siendo incentivada y favorecida es a veces, ante todo, abandono y renegación de lo que es propio, evasión de las cosas propias. Pero la multiculturalidad no puede existir sin bases comunes, sin puntos de orientación ofrecidos por los valores propios."

2) 'BARBARIDAD CULTURAL'


Si está claro que Profumo no conoce los fundamentos de la enseñanza religiosa en las escuelas públicas, hasta el extremo de considerarlo catequesis parroquial, y por lo tanto no apto para quienes no pertenecen a la Iglesia de Roma, demuestra un sobrecogedor vacío cultural, imperdonable en el caso de un ministro de la Educación. Sí, porque ya en las columnas de "L'Espresso" (10 de septiembre de 1989), el célebre escritor Umberto Eco, ateo, se preguntaba: "¿Por qué los jóvenes deben saber todo lo que respecta a los dioses de Homero y tan poquito de Moisés? ¿Por qué deben conocer la "Divina Comedia" y no el "Cantar de los Cantares" (porque sin Salomón tampoco se comprende a Dante)? En fin, es legítimo y fecundo afirmar que el Biblia tiene de por sí su derecho, como código cultural, tal como lo es Platón, lo es Aristóteles, Kant o la Ilustración." Viene citado Immanuel Kant, el mismo filósofo que afirma: "El Evangelio es la fuente de la que ha emanado nuestra civilización", casi haciendo eco al gran escritor Johann Wolfgang, cuando dice: "El cristianismo es la lengua vernácula de Europa".

He aquí una razón: a la cronología sirve de calendario, hecho elaborar por Gregorio XIII según el año del Señor -el año del nacimiento de Cristo- para ordenar los acontecimientos históricos universales. Hay una razón también que encontramos en nuestra literatura; autores fuertemente espirituales como Francesco Petrarca, Torcuato Tasso, Dante Alighieri o Alessandro Manzoni... Y es que las dos únicas obras cuya lectura es obligatoria en nuestro bachillerato -esto es: la "Divina Comedia" y "Los novios"- son la primera una de las expresiones más altas y fantásticas de la teología medieval y la segunda la novela del Providencia.

Querido ministro, usted me reduce el Catolicismo a hecho puramente confesional, y al mismo tiempo me pide estudiar a Manzoni, que escribe en 'Observaciones sobre la moral católica': "Todo se explica con el Evangelio, todo lo confirma el Evangelio."

Mejor será que no recurra a Vittorino de Feltre o a Pico de la Mirandola: se asustaría. Ni vengo a recordarle las conclusiones de escritores del rango de Fedor  Dostoyevski o Lev Tolstoi: los confundiría con místicos delirantes.

¿Entiende, por lo tanto, Excelencia, mi dilema entre prestarle oídos a usted o a los autores que me pide que estudie? Son dramas, ayúdeme, porque también me confunden las ideas del pintor Marc Chagall, cuando confiesa: "Las páginas de la Biblia son el alfabeto pintado en que por siglos los pintores han mojado su pincel". Miro a mi alrededor y, sin demasiado problema, me parece que cúpulas y campanarios dominan altaneramente todas las ciudades europeas y que la gran mayoría de las obras maestras artísticas del viejo continente remiten al cristianismo y a sus protagonistas. No tiene nada de extraño, pues, que las dos esculturas más célebres del mundo sean el bíblico Rey David y la Piedad del Vaticano, de Miguel Ángel.

[...]

He aquí por qué hoy nos toca no sólo defender la hora de religión católica de ministros que han perdido el sentido de la historia, sino que también reclamamos una digna y auténtica enseñanza. En nombre de nuestra misma identidad porque, como advierte el poeta Thomas Stearns Eliot, Premio Nobel de Literatura: "Un ciudadano europeo puede creer que el cristianismo no sea verdad, pero sin embargo lo que dice y hace mana de la cultura cristiana de la cual es heredero. Sin el cristianismo no hubiera habido ni un Voltaire ni un Nietzsche. Si el cristianismo se va, también se va nuestra cultura, se va nuestro mismo rostro."

de Giacomo Diana







EN DEFENSA DE LA VIDA



Marco Respinti responde a cuantos dudan que exista en realidad la Jornada del Orgullo Abortista


Hoy es 28 de septiembre, viernes. Mañana se inicia el fin de semana de merecido descanso; aquí en el norte el otoño se avecina. Milán está más grisáceo que nunca; y las cervicales no me dan tregua. Todo normal, todo calla. En cambio, hoy mismo, en más de 30 países del mundo, se celebra la "Jornada Mundial del Aborto", para pedir que en todo el mundo y para todo el mundo sea más fácil acceder a la práctica de la supresión de la vida humana mientras está en el seno materno. Un colega ha dado un nombre nuevo a este día, llamándolo muy justamente: "Día del Orgullo Abortista". Con algunos amigos y con el soporte logístico indispensable de Samuele Maniscalco, responsable de la campaña Voglio Vivere, nos hemos sentido verdaderamente indignados y hemos decidido protestar. Como es obvio, con los medios que tenemos es como si dijéramos nada, así que hemos aprovechado el "tesoro de los pobres": esto es, Internet, las redes sociales, las cadenas de e-mails y el toma y daca entre amigos, conocidos, contactos... Viejas glorias y jóvenes leones. En un abrir y cerrar de ojos hemos recogido decenas de adhesiones de todas las partes del mundo como no hubiéramos imaginado. Nos han llamado algunos medios de comunicación de buena voluntad, la iniciativa ha tenido eco sobre blogs y sitios web, muchas asociaciones de voluntariado pro-vida han adherido, y el asunto ha tenido cierta resonancia: ha trascendido a Radio Vaticano y ha llegado a la agencia católica SIR, y también la espléndida, infatigable Lorella Cuccarini, mujer y madre de cuatro hijos, creyente, se ha adherido a la indignación definiendo como "abominable" el "Día del Orgullo Abortista", la protesta ha retumbando en twitter (y para responder a los críticos que le han saltado encima... Lo escribo aquí, por si alguien, cualquiera de los que no haya visto llegar a la puerta de su casa el comunicado impreso precocinado en lengua italiana, duda todavía que la Jornada Mundial del Orgullo Abortista exista). No ha oído hablar de ello... No lo ha visto... ¿No será que a lo mejor no es más que una patraña? O bien, lo cual varía poco: ¿por qué hacer publicidad gratis de una cosa que nadie conoce?





Amigos, en un gran número de países hoy se echa un pulso a la sociedad, a los medios de comunicación y a la clase política para liberalizar el aborto más de lo que está, todo cuanto sea posible. Además, existe hasta un sitio en Internet dedicado (en él están involucradas decenas de asociaciones activistas). La alarma ha partido del Parliamentary Network for Critical Issues, fundado y dirigido por Marie S. Smith, mujer del diputado estadounidense católico pro-vida del Partido Republicano Christopher H. "Chris" Smith, de New Jersey (un campeón) Sí, por fortuna los filoabortistas italianos están distraídos, pero el mundo globalizado no es un sueño, para algunos es una pesadilla... ¡va bien! Pero, señores, es el mundo en que vivimos. Estémonos callados cuando las cosas ocurren ahí, como quien dice en la trasera de nuestra casa, y despues reencontrémonos mañana con cuatro amigos en el bar para lamentarnos de lo mal que va el mundo, y digamos aquello de: "Mira como implantan el aborto en el Tercer Mundo...". Después, a toro pasado, me acordaré, después siempre, siempre y sólo después. Porque el "Global Day of Action for Access to Safe and Legal Abortion" es hoy una realidad siniestra, guste o no guste. Y para más señas, la Organización Mundial de la Salud (Departamento de la Salud e Investigación Reproductiva, lo cual es relamida hipocresía), hace poco ha emitido sus nuevos consejos -los que nadie le ha solicitado- sobre esta materia, a través del documento titulado "Safe abortion:  technical and policy guidance for health systems", esto es: "El aborto seguro: orientaciones técnicas y prácticas para el sistema sanitario". Desplegando sus páginas se encuentran cosas como, por ejemplo, esto: "Los profesionales médicos que invocan la objeción de conciencia deben dirigir a la mujer hacia otro profesional de sólida formación que esté dispuesto a realizar la intervención [abortiva] y que actúe en el mismo mismo centro sanitario o en otro que sea fácilmente accesible y esté autorizado para la práctica [abortiva] conforme a la legislación vigente en aquel país. En caso de que no fuera posible hacerlo, el profesional médico que en conciencia objeta contra el aborto estará obligado a practicar la intervención, en caso de que esté en juego la vida de la mujer o se puedan suponer daños a la salud de ella." Traducción: según la OMS, un médico está obligado a practicar el aborto. Traduzco para que se haga patente la idea. De cara a la democracia, a la libertad, y a todas las cosas así, ¿lo dejamos estar como si tal cosa? ¿Fingimos que no pasa nada? No: levantaos, difundid, protestad civilmente como es justo hacer, sumáos públicamente a nuestra indignación escribiendo ahora a info@associazione-vogliovivere.it. Hoy también es mi cumpleaños. Estoy orgulloso y feliz de sobrevivir sobre la cultura de muerte que nos persigue y quiero brindar arruinando con lo que pueda la fiesta del "Abortion Pride" [Orgullo Abortista].


Fuente: Ragionpolitica

miércoles, 26 de septiembre de 2012

ABORTAR LA "JORNADA MUNDIAL POR EL ABORTO"

 

¡Llamamiento a difundir!

Viernes 28 de septiembre se verá celebrado el "Día Mundial de Acción por el Acceso Seguro y Legal a Abortar": se manifestarán públicamente, pues, para pedir que las leyes jurídicas del mundo -que ya permiten la supresión de la vida humana inocente cuando todavía está en el vientre materno- sean ampliadas ulteriormente.

La iniciativa llega en concomitancia con las nuevas directivas técnicas concernientes al aborto emitidas por la Organización Mundial de la Salud que apunta al mismo objetivo. El documento, titulado "Safe abortion: technical and policy guidance for health systems" ("Aborto seguro: guía técnica y política para el sistema sanitario"), afirma entre otras cosas:

"...Los profesionales sanitarios que invocan la objeción de conciencia tienen que dirigir a la mujer a otro profesional con buena formación y dispuesto a realizar la intervención, trabajando en el mismo centro sanitario o en otro centro de acceso fácil autorizado para la práctica según la legislación nacional. Cuando esto no sea posible, el profesional sanitario que sostiene objeciones sobre el aborto tiene que practicarlo él mismo para salvar la vida de la mujer o para evitar daños a su salud."

De frente al envejecimiento de sus mismos militantes, a la falta de entusiasmo de las feministas actuales y a la reducción de los médicos que practican el aborto, el lobby pro-muerte utilizará la imposición del aborto "siempre y en todo caso" para hacer avanzar la cultura a favor de la muerte..

Para oponernos a esta iniciativa de muerte con algunos amigos estoy solicitando tu adhesión al llamamiento que lees aquí bajo. ¡Nosotros de EL RESTO QUE RETORNARÁ hemos adherido!

Te pido la cortesía de adherir a la iniciativa mandando una respuesta a la dirección que también verás aquí a pie de página; en otro caso te pido que hagas llegar este anuncio a quienquiera que lo creas oportuno invitándolo a hacer otro tanto; a divulgar el llamamiento entre tus contactos; a difundirlo en las redes sociales de network, Facebook, Twitter, etc. o reproducirlo sobre tu blog o sobre tu sitio de Internet.

Como bien puedes imaginar, la prensa será indudablemente favorable a esta enésima iniciativa contra la vida, pero si nos movemos unidos y oportunamente no podrá ignorar la protesta del mundo pro-vida.

El llamamiento que te adjunto también contiene una invitación a hacer oír tu voz en defensa de la vida humana en los medios de comunicación. Por esto hallarás el texto de un carta-tipo que te pido que envíes a las redacciones de los periódicos y revistas debidamente cumplimentada. Pero obviamente también puedes escribir una original, por ti mismo. Lo importante es hacerlo, porque es decisivo que esta enésima barbaridad no caiga en la indiferencia.

Incluso si lo quisieras, te pido también -sobre todo- que acompañes esta adhesión a favor de la vida humana con la oración, por ejemplo con la recitación del Santo Rosario y haciendo celebrar Santas Misas de Reparación.

Ciertamente confío que no faltará ni tu inteligencia ni tu acción a la causa de la defensa de la vida humana, te agradezco de corazón todo cuanto hagas.

Cordialmente,

Marco Respinti

P.S. Para adherir a la iniciativa, respondi a
info@associazione-vogliovivere.it
introduciendo en el objeto de tu e-mail: “Aderisco all’iniziativa”.

lunes, 24 de septiembre de 2012

LA OFENSIVA CONTRA EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

¿Qué es la "ideología de género"?

Manifestación contra la legalización del matrimonio homosexual en Madrid. 19.06.2005


Según el abogado y escritor argentino Jorge Scala, la ideología de género afirma que: "el sexo sería el aspecto biológico del ser humano, mientras el género sería la construcción social y cultural del sexo. Esto significa que cualquiera tendría la absoluta libertad, sin condicionantes, de determinar su propio "género", dándole el contenido que se le antoje y modificando el género cuantas veces guste. Ahora bien, si esto fuese verdad, no habría diferencias entre masculino y femenino, salvo los datos biológicos; cualquier unión entre los dos sexos sería social y moralmente buena, todos podrían casarse, cualquier tipo de matrimonio portaría consigo un nuevo tipo de familia. Todo esto es tan absurdo que solo puede ser impuesto con un tipo de "lavado de cerebro" global".

En España la "ideología de género" fue impuesta durante el mandato de Rodríguez Zapatero y la Conferencia Episcopal Española emitió en su momento un documento para resistir la ofensiva que esta ideología suponía contra la familia, la ley natural y el sentido común. En Italia avanza el proyecto revolucionario que pretende confundir "matrimonio" y "familia" con otro tipo de convivencia que aspira a llamarse "matrimonio" y "familia". Si consideramos el caso español, la legalización de estos "fenómenos" estuvo acompañada simultáneamente por una facilitación del divorcio para los matrimonios tradicionales, con el llamado "divorcio express".

¿Qué es lo que se busca? Bajo el pretexto de avanzar en derechos, claramente lo que se busca es la destrucción de la familia.


La ideología de género es uno de los ingredientes del ataque al matrimonio y a la familia. Aquí un resumen del documento de los Obispos españoles, para recordatorio.

Don Juan Antonio Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal Española en la presentación de la campaña pro-vida

Documento de los Obispos españoles sobre amor conyugal, "ideología de género" y legislación familiar.

La Conferencia Episcopal Española ha presentado hoy [7-4-2012] en Madrid el documento elaborado por la asamblea plenaria bajo el título "La verdad del amor humano. Orientaciones sobre amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar". Al habla: Sergio Centofanti [Radio Vaticana] 

 

Los Obispos españoles con este documento entienden que anuncian de nuevo "el Evangelio del matrimonio y de la familia como un bien para toda la Humanidad" frente a una legislación nacional que devalúa estas dos realidades, generando -según afirman sin eufemismos- "una cultura de la muerte" con el fenómeno de los abortos, de los divorcios y de la explotación de los más débiles y los más pobres. Sin embargo, la esperanza de la Iglesia española es que -contrariamente a cuánto ha mostrado hasta aquí la política- en la sociedad civil se registra una creciente revaloración del matrimonio y de la familia con el surgimiento de numerosos movimientos y asociaciones. Los obispos denuncian que a la base de las nuevas leyes está "la absolutización subjetiva de la libertad que, desligada de la verdad, termina por hacer de los sentimientos particulares la norma del bien y de la moralidad."

Se oponen por lo tanto a "la ideología de género", según la cual la elección del sexo pertenecería "exclusivamente a la voluntad variable y mudable del sujeto" negando la realidad de la persona humana que existe "necesariamente como hombre o mujer." El documento denuncia más adelante "la manipulación del lenguaje, que disfraza algunas verdades fundamentales de las relaciones humanas" y las "estrategias de difusión de esta ideología en el ámbito legislativo y educativo", con el objetivo de modelar las mentes ya desde la infancia. El riesgo es crear una sociedad "sin reproducción sexual, sin paternidad y sin maternidad", confiada "únicamente a la ciencia, a la biomedicina, a la biotecnología y a la ingeniería política." "Tras estas teorías -se subraya- hay un pensamiento materialista y radical, en definitivia inhumano" que degrada la dignidad de la persona humana "a la condición de cosa u objeto totalmente manipulable."

Los Obispos españoles afirman que "tras la pretendida neutralidad de estas teorías se esconden dramas personales que la Iglesia conoce bien. Pero -continúan- tenemos que tener siempre viva la esperanza. El bien y la verdad, la belleza del amor, son capaces de superar todas las dificultades, por muchas y graves que sean." En este sentido, se recuerda que la Iglesia abre siempre su corazón de madre a todos: "nadie puede sentirse excluido, y menos todavía los que sienten atracción sexual hacia seres del mismo sexo."

Se recalca, pues, que el matrimonio "no es una simple relación de convivencia o cohabitación", sino una alianza conyugal entre un hombre y una mujer, un vínculo no meramente visible, sino también moral, social y jurídico." Es "un amor plenamente humano y total, que tiene que ser fiel y exclusivo, fecundo, abierto a la vida" e indisoluble, sin confundirlo con otras formas de unión.

"Reconocer y ayudar a la institución matrimonial es uno de los mayores servicios que pueden rendirse hoy al verdadero desarrollo de los hombres y de la sociedad." En efecto "la familia, como comunidad específica, constituida por padre, madre e hijos, es un capital social de la más grande importancia, que reclama ser promocionada política y culturalmente." Pero lamentablemente -subraya el documento- con las actuales normativas vigentes en España: "...asistimos a la destrucción del matrimonio por vía legal." Los prelados piden por lo tanto que sean promovidas leyes que apoyen a las familias, así como "una política demográfica que favorezca la natalidad, puesto que los hijos son una contribución decisiva para el desarrollo de la sociedad, que debe ser reconocida adecuadamente por el Estado."

"La mejor respuesta a la ideología de género y a la actual crisis matrimonial -sostienen los obispos españoles- es la nueva evangelización. Es necesario proponer a Cristo como camino para vivir y desarrollar la vocación al amor. Sin su gracia, sin la fuerza del Espíritu Santo, amar resulta una aventura imposible. Por ésto -concluyen- necesitamos nuevos evangelizadores que testimonien con su vida que para Dios nada es imposible."

Fuente: NEWS.VA The Vatican Today

sábado, 22 de septiembre de 2012

LA MODA DEGENERA A MENUDO EN DISOLUCIÓN

DEVINIENDO EN INSTRUMENTO DEL PODER INMORAL


ELLA, ASÍ, ARRECIA NO SÓLO EN EL MUNDO, 
SINO TAMBIÉN EN LA CASA DE DIOS."
"Dad a Yavé la Gloria (debida) a Su Nombre, 
postraos ante Yavé con sacros ornamentos 
- Salmo 28-


NOSOTROS LOS CATÓLICOS ¿SOMOS TODAVÍA CAPACES DE SABER CÓMO COMPORTARNOS Y QUÉ DEFENDER?


Jesús Nuestro Señor ha dicho: "Los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la Luz" (Lc 16, 8). La VIRGEN, en Fátima, ha anunciado: "Vendrán modas que ofenderán mucho a mi Hijo". San Pío X admonizaba: "¡Sed fuertes! No hay que ceder donde no hay que ceder... se debe combatir, no a medias tintas, sino con coraje; no a escondidas, sino en público; no a puerta cerrada, sino a cielo abierto". El Papa Pío XII se expresaba así: "¡Si algunas cristianas sospecharan las tentaciones y las caídas que causan en los otros, con sus vestidos y sus modas faltas de modestia, quedarían aterrorizadas por sus responsabilidades!". Pablo VI observaba que: "Se camina en la mugre" y exhortaba: "Hablad, hablad fuerte, mientras estemos a tiempo de evitar la disolución y la degeneración social". Juan Pablo II afirmaba: "El derrumbamiento de la moralidad lleva consigo el derrumbamiento de la sociedad". En realidad, cuando muere el pudor... ¡muere la razón y, en la indecencia, muere también el hombre! San Pablo nos exhorta así, a propósito de aquellos que hacen el mal con empeño y aquellos que no se empeñan en prodigarse en hacer el bien: "No tengáis parte con ellos [con los que hacen el mal]. Andad, pues, como hijos de la luz- sin comunicar en las obras infructuosas de las tinieblas; antes bien, denunciadlas y reprobadlas... por lo cual dice: "Despierta tú que duermes." (Ef. 5, 7 -14). Pues... Católicos, no durmamos: ¡despertémosnos y actuemos con ánimo y sin temor! Pongámonos cerca del Sumo Pontífice. Roguemos por Su Santidad Benedicto XVI. Defendamos a  nuestras iglesias y la sacralidad de los Santos Altares de toda profanación.

Ayudemos a nuestro párroco, para que todos entren dignamente en la Iglesia, en la Casa de Dios, con vestidos que no solivianten ni pongan en peligro la reserva de los sacerdotes y de los religiosos, la solidez de los adultos y las familias, la tierna inocencia de los niños.

Postrémonos y roguemos con devoción y confianza a Jesús en el Santo Tabernáculo, preocupándonos por respetar y hacer respetar dignamente la Santísima Eucaristía.

San Paolo nos advierte así: "Así, pues, quien come el pan y bebe el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor. Examínese, pues, el hombre a sí mismo..." (1 Cor 11, 27-29) y, en conciencia, es mejor una Santa Comunión de menos que una Comunión indigna.

Es nuestro deber, por lo tanto, tomar conciencia de la gravedad del problema, para poner a la luz la Verdad, ya que el no hablar de ello, como hoy está sucediendo, es un pecado de omisión, cargado de consecuencias para todos, en el tiempo y en la eternidad.

Vigilemos con caridad, pero también con firmeza, allá dónde se quiera imponer comportamientos que ofenden a Nuestro Señor Jesucristo. Deseo que todos vosotros, mis queridísimos hijos espirituales, emprendais, con vuestro ejemplo y sin ningún respeto humano, una santa batalla contra la moda indecente. ¡Dios estará con vosotros y os salvará!... Las mujeres que buscan la vanidad en los vestidos no pueden nunca sentirse pertenecientes a Cristo y eso mismo pierde todo ornamento del alma apenas este "ídolo" entra en sus corazones. Las mujeres (y ahora también los hombres, que se ponen en competición), se guarden de toda vanidad en su vestido, porque el Señor permite la caída de estas almas por tales vanidades.

San Pío de Pietrelcina






EL PECADO DE INMODESTIA EN LA CASA DE DIOS
 ( -De un artículo publicado en el sitio "Gesù e Maria"-)



Hay mujeres que, antes de entrar a la iglesia, se paran fuera de la puerta para ponerse un jersey, o para cubrirse los hombros escotados con un chal, otras, mientras tanto, impávidas, con los brazos completamente descubiertos, medio descotadas -a veces también de manera indecorosa o hasta sacrílega-, entran tal y como se encuentran, haciéndose la idea de estar dispuestas de esa guisa.

Las primeras, si ostentan por ahí un vestuario inmodesto o provocador y luego, entrando a la iglesia, se cubren, cometen un acto de hipocresía, mientras que las segundas, más impávidas y descaradas, cometen un acto de profanación.

Por otra parte, si una se cubre antes de entrar a la iglesia, significa que se ha dado cuenta de no estar vestida de manera suficientemente modesta. ¡Si no puede entrar a la Iglesia por causa del vestido que lleva, cómo puede creer que va bien yendo vestida de ese modo por la calle, donde en todo caso también hay presencia de Dios, ya que Nuestro Dios está en todo lugar, no sólo en Iglesia!

Salir de la Casa de Dios y desvestirse de algo que se ha vestido antes de entrar es un claro acto de ser consciente de que el propio modo de vestir, en definitiva, supone una evidente acusación contra la misma decencia.

Es penoso ver en un lugar sagrado, la Casa de Dios, cómo se ofende a Dios con las mismas profanaciones que se usan en el mundo, ¡Y que son causa de muchos castigos que manda Dios!

¿Cómo se puede implorar la Misericordia de Dios, sabiendo que se lleva un vestido que provoca el desprecio y la justicia de Dios?

Sube el Sacerdote al sagrado altar vestido con paramentos sagrados, puesto que es grande el respeto que se debe a la Divina Majestad, por lo cual: ¿cómo es que podemos llevar a la Casa del Dios un vestuario indecente, que produce pecado?

¿Cómo se puede mostrar la orgullosa inmodestia personal de uno mismo en el Lugar donde se tiene más necesidad de presentarse vestido con profunda humildad?

Orar con el orgullo desdeñoso del mundo significa ser más arrogantes que el fariseo que salió condenado del Templo; rogar mientras a la vez se desobedece la Ley de Dios, significa cometer una profanación peor que aquella que cometió Oza, tocando el arca contra la prohibición de Dios (2 Sam 6, 6 -7); rogar con el corazón desacralizado por la vanidad, significa cometer una culpa más grande que aquella cometida por Coré, Datán y Abiram, que ofrecieron el incienso sobre incensarios profanos (Nm 16 y 17,1 -5).

Hay mujeres -jóvenes y también menos jóvenes- que visten de manera indecorosa, con pantalones ajustados, exhibiendo sus formas de manera provocadora. ¡Es una realidad que no puede ser escondida, ni puede ser callada, con tanta hipocresía del "no ver" y del "no sentir!"

Quién va a Iglesia y se acerca al Santo Tabernáculo de Jesús, al altar donde el Señor se ofrece Vivo y Verdadero, al Trono de Su amorosa Majestad, circundado por los Ángeles, ¿cómo puede estar entre los Espíritus Celestes vestidos como le place a Satanás? ¡Ésta es una grave acción de orgullosa presunción y obstinada inconsciencia, sabiendo que es causa de escándalo para tantos, provocando adrede la distracción y el disgusto, faltando al respeto debido a Aquel a quien se quiere rogar! Se trata, además, de respetar la oración de cada uno de los fieles que están en Iglesia. "Deben avergonzarse cuantos actúan con malicia y no quien en cambio obra por el bien."

UNA ROPA PARA LA CASA DE DIOS

Las circunstancias sociales no permiten que se acuda a reuniones importantes sin una ropa apropiada. Hay un vestuario para ir al teatro, un vestuario para la sala de estar, uno para las reuniones familiares y también otro para las ceremonias fúnebres o, en fin, también hay otra indumentaria para cuando nos presentamos ante una autoridad o ante el Santo Padre, el Papa.

Toda persona tiene esto que decimos como algo lógico, tan cierto como que si una mujer va a una ceremonia de gran gala, al teatro o a lugares donde conviene presentarse con cierto vestuario, se respeta la norma y se va con ese determinado vestuario. En estos casos, en los cuales se hace notar que no se puede entrar vestidos a un lugar determinado sin hacerlo de un cierto modo, nadie se rebela, nadie pretende tener razón contraviniendo la norma. Sólo cuando se va a la iglesia es cuando se pretende entrar a ella como a cada uno se le antoja y no tolera observaciones de ningún tipo. Todo esto es inmoral, y también de pésimo gusto... Pero, además de la falta de educación que revela, ¡se vuelve un espectáculo deplorable y de mal ejemplo para los jóvenes!

Para entrar a la Iglesia, por lo tanto, es menester un vestido adecuado que, aunque sea simple, tiene que ser decoroso, respetuoso para con el Lugar Sagrado y en los justos parámetros de la modestia. En la Iglesia es menester tener una actitud humilde y reservada, tal como conviene a quien va a rogar a la Divina Majestad.

Es menester desterrar absolutamente las faldas cortas y las transparencias, también la falda excesivamente ajustada que destaca las formas, faldas con rajas, las mangas cortas, con enormes escotes -que tantas veces son el mostrador de crucifijos de oro-, hay ciertamente que evitar estas cosas, puesto que, además de ofender el sentido del pudor de todos, tales vestimentas han nacido de la malicia, se llevan con malicia y engendran otra malicia, sin descontar todo lo que tiene de arbitraria o excesiva pedantería, por parte de quien declara abiertamente la liviandad con la que se abastece este mercado de la malicia que -por si fuese poco- ocurre justo en la iglesia, en la Casa del Señor. Una conducta semejante es vergonzosa y absolutamente intolerable.

¡Además de estos graves comportamientos en la iglesia, se requiere evitar tantas otras actitudes, que no convienen a quien debería estar en Presencia de Dios, en acto de humildad, de arrepentimiento o, sencillamente, para rogar con devoción, doblando las rodillas ante Nuestro Señor Jesucristo!

Él es la Luz verdadera que ilumina a cada hombre que viene a este Mundo (Juan 1,9), por lo cual quien no lo honra y no lo sigue con respeto y rectitud camina en las tinieblas. Quien no lo honra también ultraja al Padre que lo ha mandado (Juan 8, 12  5, 23 y Mateo 13, 30), ya que tales comportamientos de irreverencia hacia la Sacralidad Divina no están conformes con el normal comportamiento de un buen fiel cristiano.

Todo eso forma parte de un debido respeto debido a la Majestad Divina del Señor y, además, por el respeto que se debe a los sacerdotes y a todos aquellos que están presentes (1 Tm 5,17), como dice San Pablo (también por la inocencia de los niños). No se puede inducir a un sacerdote, por culpa de la indecencia, poniéndolo en una situación embarazosa cuando está administrando los Sacramentos u obligarle a tener que hacer severas llamadas al decoro que, además, turban la paz de la Casa de Dios. Es necesario ser consciente de que el lugar es sagrado y que no debe ser profanado de ninguna de las maneras. Dios quiere y tiene que ser honrado oportunamente, independientemente de nuestras costumbres, de nuestras debilidades o de nuestras faltas -por conscientes o inconscientes que sean-, ya que Dios es verdad y Él abomina de todo aquello que se opone a la Verdad, todo aquello que a la verdad se opone con intención o provocado por doctrinas erróneas, por falsas religiones, por rituales inadecuados, por reglas inmorales o, peor todavía, por modas divulgadas sutilmente por los medios de comunicación de masas, (véase también la Encíclica "Humani Generis" de Pío XII).



COMO LOS ÁNGELES Y NO COMO LOS ÍDOLOS
EN LA CASA DE DIOS

"¿Por qué, yendo a otra iglesia, así vestida, nadie me ha reprochado nunca nada?". Es fácil que con esta pregunta te respondan cuando se hace una observación a quien se presenta en la iglesia con indumentaria visiblemente indecente.

Si cualquier sacerdote, por una falsa prudencia, o por una extremada tolerancia, se amilana y no interviene para reprochar a los que se presenten en la iglesia de modo indecente... ¡Qué actitud tan deplorable!

Puesto que es imposible no percatarse de que una cierta moda es indudablemente indecorosa, o incluso sacrílega, no se pueden excusar ante de Dios.

¡No es posible reconocer cuánta obscenidad, cuántos escándalos y cuánto mal hay en el mundo! Además de tantos cataclismos, desdichas, desgracias, matanzas injustificadas -de mujeres que se sabía que iban por ahí provocando con su mala conducta, también-, guerras y tantos otros... ¿Cómo se puede renunciar a mejorar dentro y fuera la centralidad de nuestro "yo"? ¿Cómo es que no deseáis suplicar Dios, para merecer, al menos en parte, Su Misericordia?

Entremos, por lo tanto, en la iglesia de manera digna, llenos de modestia, de humildad y de amor sobrenatural, para honrar a Nuestro Señor, parecidos a ángeles orantes que, cubiertos de pureza, alaban y glorifican Dios.

Es buena regla, para un buen católico, ayudar al propio párroco en la tarea de advertir, con caridad, a quien olvida el respeto debido al Lugar Sagrado, para que no tengan que hacerlo, con mayor severidad, los mismos sacerdotes, pues semejante tarea resulta un peso poco apto para sus verdaderas funciones.
 
Defendiendo el honor de Dios y de Su Casa, el Señor empleará piedad, escuchará nuestra voz, colmándonos de Gracias. Puede pensarse que una mujer impúdica en la Iglesia provoca la Cólera de Dios, en cuanto se compara a un ídolo en la Casa de Dios (Ger 32, 34), por eso es "abominación" y lleva "desolación".

Pensad que una mujer impudorosa en la Iglesia es como un demonio vivo, que con su presencia profana los corazones y los distrae de la familiaridad del Señor.

¿Quién se atrevería a distraer a los ministros de un gobierno ocupados en importantes negociaciones de paz?

Pues bien, pensemos que en Iglesia se tratan los asuntos más importantes con el Señor, no sólo para la vida temporal, sino también para la Vida Eterna. Por ello no se puede ser causa de distracción, y tanto menos la piedra de escándalo en cuanto, esta aberración, atrae la maldición hacia quien profana el Lugar Santo.


CONCLUSIÓN



ESPEJO Y PUDOR

Cuando no se logra ver ante el espejo la imagen y el reflejo del propio cuerpo significa que falta el espejo espiritual, con el que se logra valorar la grosería del propio vestuario; eso denota que se ha perdido el sentido del pudor.

El espejo espiritual hace ver el decoro cristiano y lo que puede ofender la Ley de Dios.

El ejemplo que nos da la Santísima Virgen y tantos santos debería conducirnos sobre la línea recta, sin dejarnos influenciar o conducir por las modas obscenas, que son la perdición del alma.

Cualquiera, hombre o mujer, cuando se vea regañado por su inmodestia, se siente incomodado o se enfada; siendo esto así, en cuanto no se considera de ninguna manera una persona inmodesta, debería con profunda humildad respetar a quien se ha permitido hacerle observar la realidad misma.

Recobrar el pudor es difícil, pero no imposible: ¡basta con quererlo y buscar la ayuda del Dios!

Es preciso boicotear aquellas tendencias mundanas. Hace falta repudiar todo lo que es impudicia. Si las mujeres cristianas adoptan este criterio... Ciertas modas no se difundirán entre los verdaderos cristianos.

Es útil recordar las sabias palabras de Pío XI: "Cuando penseis en vuestro vestuario, pensad también, oh mujeres, a lo que os reducirá la muerte." Todo pasa, pero el alma sobrevive a la muerte y vivirá para siempre; por eso hace falta principalmente preocuparse de la salvación eterna del alma.

Un cuerpo pecaminosamente cuidado en vida será un cuerpo ignominioso en la resurrección; ¿quién quiere ser tan insensato para engalanarlo en vida, desfigurándolo y después hacerlo sufrir para siempre?

Le prometemos firmemente al Señor que seremos fieles al voto hecho en el Bautismo y renovado en la Confirmación: "Renuncio al Mundo y a todas sus seducciones."


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jueves, 20 de septiembre de 2012

ARTE SACRO, ESPÍRITU NATURALISTA

Cuando se entra en el Salón de los Espejos de Versalles lo que impacta, a primera vista, es la grandeza.





El pavimento es inmenso y, sobre su superficie lisa, la luz que entra de muchas partes parece encontrar campo expedito y libre para sus múltiples y polimorfos juegos. La largura y altura de las paredes se ven acentuadas por los arcos altos y estrechos que se asoman sobre la vastedad del parque a un lado y al otro están exornadas por espejos, cuyos reflejos amplían todavía más las perspectivas. La techumbre convexa, en la riqueza exuberante de su policromía, ostenta un tan gran número de figuras alegóricas que hace resaltar aún más la vastedad del conjunto.

Empero, a esta primera impresión le sobreviene súbitamente otra que se le añade: la proporción. Una proporción admirablemente armoniosa entre altura, largura y anchura del Salón. Una proporción igualmente armónica entre los diversos elementos decorativos de la pared que se ve en el fondo: el arco está en relación perfecta con el techo convexo, con la largura y altura del Salón. Los paneles que flanquean el arco están cabalmente proporcionados con las correspondientes paredes. Los candelabros no podían ser más apropiados. La lámpara de la sala contigua, que puede entreverse al fondo, tiene precisamente la dimensión precisa para ser vista a través del vano del arco. Similares observaciones podrían hacerse sobre cada uno de los múltiples elementos ornamentales que decoran la galería.

Una misma armonía fuerte, diríase que casi inflexible, penetra, ordena, triunfa en todo, sometiendo todas las formas, todas las líneas, todos los colores al dominio de un gran concepto central, que reina y refulge hasta en los más insignificantes detalles. Es un concepto pleno de tamaño, de coherencia, de vigor, de gracia y de amenidad, una imagen fiel de la idea que el absolutismo tenía del orden temporal: una relación armónica de todas las cosas, constituida y mantenida por el imperio de la voluntad fuerte, prudente, paternal y siempre invencible del Rey.

Esta armonía tiene algo no solo de triunfante, sino también de alegre. La sala está hecha para la gloria y el placer. Ella contiene en sí la fisonomía de una sociedad que creyó haber adquirido su perfecta estabilidad reposando sobre la voluntad del Rey como en su normal centro de gravedad. Y con la estabilidad la despreocupación, la abundancia, el bienestar perfecto de la vida terrenal.

Un bienestar terrenal -hagamos justicia- que es espiritual al más alto nivel. Todo el placer que esta sala puede dar se dirige ante todo al goce del alma y en este sentido despierta, nutre lo que existe de más noble. El ambiente dignifica y hace que el hombre se sienta tal y como verdaderamente es: el rey de la naturaleza.


Bienestar terrenal, gloria terrenal, placer terreno, orden natural: todo esto se expresa con admirable claridad e inteligencia en este Salón. La naturaleza ha sido creada por Dios y es buena y hermosa en sí. Esta bondad y belleza de la vida terrena, simplemente natural, puede y tiene que ser reconocida por el artista o bien por el pensador católico.


¿Pero sólo esto le basta? ¿Dónde está la idea del pecado original, de la lucha entre el bien y el mal, la necesidad de la mortificación, de la muerte, y, allende la muerte, el infierno o el Cielo? ¿Dónde está la idea de un Redentor que ha padecido y muerto por nosotros en un océano de dolores indecibles? ¿Dónde están todos los valores de la Revelación y la Redención, tan presentes y tan vivos en el arte medieval? ¿Dónde está, en una palabra, la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo?



Y justo por esto, por cuanto se reconocen en este ambiente maravillosas cualidades del alma, las mismas cualidades contra las cuales se sublevó la Revolución de 1789, si lo comparamos con el gótico tenemos que reconocer que en este se aprecia mucho más el soplo del pensamiento pagano que el signo del Santo Bautismo.



Los hombres que bailaron en el Salón de los Espejos rezaban en la Capilla del Palacio de Versalles. ¿Se podría decir que era ésta una prolongación, un complemento de aquél? El tema de las pinturas es religioso; pero las actitudes, las hechuras, la expresión de los santos son más cercanas a las de los dioses mitológicos del Salón de los Espejos. Los arcos, las columnas tienen algo de pomposo y festivo. Todo desprende corrección natural, orden y dignidad, pero nada expresa misticismo -en el buen sentido de la palabra, ciertamente- ni fervor sobrenatural. Parece una capilla de hombres felices y autosuficientes que no desean nada más que una vida terrena próspera, y que van allí para ver a Dios como un simple deber de gentil cortesía. Nada parece dispuesto para crear un ambiente para la oración de hombres dolientes, en lucha contra el mundo, el demonio y la carne, y ansiosos del Cielo.

El naturalismo de la época ha marcado su influencia en estos dos ejemplos no sólo en la vida temporal, sino también en la espiritual.

(Plinio Corrêa de Oliveira - de la traducción italiana de “Catolicismo”, Enero de 1953, www.catolicismo.com.br)

miércoles, 19 de septiembre de 2012

NÁPOLES, DOCE PRESIDIARIOS ASISTEN AL MILAGRO DE SAN JENARO




Nápoles y las instituciones se congregan alrededor del patrón de la ciudad y comparten el evento, acogiendo la invitación del cardenal Crescenzio Sepe a trabajar juntos por el bien común

REDACCIÓN

ROMA 19 SEPTIEMBRE 2012

Fuera de la cárcel para asistir a un milagro. Este año doce presos han podido participar en la Misa para contemplar el prodigio de la licuefacción de la sangre de San Jenaro, en una catedral -la de Nápoles- llena de fieles.

Doce, como doce son los minutos que tarda el milagro en realizarse, poco después de las nueve de esta mañana. Los presos han podido abandonar las instituciones penitenciarias de Secondigliano y Poggioreale gracias a un permiso concedido por el Tribunal de Custodia.

Para acompañarlos a la iglesia, además de algunos agentes de la policía penitenciaria, estaban los capellanes de las dos cárceles: don Raffaele Grimaldi y don Franco Esposito.

Una feliz ocasión es la de ver que la sangre del santo protector de Nápoles, contenida en las ampollas, haya pasado del estado sólido al líquido, confirmando la tradición religiosa que establece este episodio como anunciador de buenos augurios para la ciudad; y, en caso contrario, la fallida licuefacción sería presagio de acontecimientos fuertemente negativos y dramáticos.

El arzobispo de Nápoles, Crescenzio Cardenal Sepe, es consciente de ello, y con al alcalde de la ciudad Señor Luigi De Magistris, ha aprovechado el buen resultado para denunciar la grave crisis económica y social que verdaderamente está sufriendo la capital napolitana.

"No hay duda que cabalmente la lucha contra la violencia organizada es el cáncer malvado que anida en el cuerpo ya atormentado de la ciudad -ha declarado el Cardenal Sepe-. Uno de los motivos y de los objetivos recurrentes y urgentes que cada vez se observa en el desarrollo y las perspectivas futuras."

"Para ir adelante y construir un futuro mejor -añadió Sepe- es evidente que Nápoles necesita ir a la cabeza de todo cuanto obstaculiza el camino".

VATICAN INSIDER

martes, 18 de septiembre de 2012

¿POR QUÉ UN MILLÓN DE PERSONAS SE CONGREGAN ALREDEDOR DE BENEDICTO XVI?


Un Papa popular, humilde y culto que gusta a los fieles. La importancia de la liturgia y de su misión: anunciar en todo el mundo a Jesús crucificado y resucitado.

Alberto Giannino

Quien observa desde hace años al Papa Benedicto XVI ve a un Pastor, a un hombre comedido y tranquilo que desprende una gran espiritualidad. No se ve a un Papa arrogante, soberbio y distante para con la gente. Pero, contrariamente a como lo pintan sus detractores, también es un Papa seguro y firme en su misión doctrinal, la que Jesús le ha confiado, sin ser ni un conservador iluminado ni un innovador al pie de la letra. El sucesor de Pedro se beneficia de una exhortación especial de Cristo para desarrollar este papel y ayudar a sus hermanos a creer: las palabras evangélicas "Apacienta a mis corderos", "Apacienta mi rebaño" no enuncian explícitamente una misión doctrinal, pero la implican directamente.




Apacentar la grey para Benedicto XVI consiste en procurar al pueblo una nutrición sólida de vida espiritual, y dentro de esta nutrición se incluye la comunicación de la doctrina revelada para alimentar la fe. Es un Papa con la voluntad de promover en toda la Iglesia la verdadera fe de Cristo. Es ciertamente un Papa teólogo (entre los más renombrados del mundo) que conoce bien la Sagrada Escritura, la Historia de la Iglesia, los Padres y los Doctores de la Iglesia, los Santos, la Cristología, la Teodicea y la Mariologia.

Ama de modo particular la Liturgia, que es para él Misterio, armonía, sentimiento de fe y de piedad, como es posible ver en cada una de sus Misas. La liturgia para el Papa imprime al ritual una fuerza y una belleza particulares: ella se convierte en coro, se convierte en concierto, se convierte en ritmo de una inmensa ala que vuela hacia las alturas del misterio y el gozo divino. Y el alma entra en una actividad concentrada, de coloquio, de canto, de acción. En la Misa se hace presente realmente el Cuerpo de Cristo, y no es ya sólo la memoria -eso a lo que derivó entre los protestantes. Todo por tanto debe ser preparado esmeradamente y todo tiene que estar en su sitio. Todas estas cosas, evidentemente, placen a los fieles y a los peregrinos católicos y encuentran la aceptación del pueblo de Dios. En Madrid hubo un millón de jóvenes venidos de todas las partes del mundo para la Jornada Mundial de la Juventud y en Milán, en el pasado fin de semana, hubo un millón de peregrinos llegados de todos los rincones del planeta para el VII Congreso Mundial de las Familias. Entonces tenemos que preguntarnos por qué este Papa, mesurado e intelectual, sea tan popular, por qué este pontífice -impropiamente definido como "Cardenal Panzer" ("panzer kardinal")- logra reunir inmensas masas y por qué no hay ninguna otra autoridad moral o política en el mundo que congregue a millones de personas.

El Papa, cabeza del colegio episcopal por voluntad de Cristo, es el primer heraldo de la fe, a quien corresponde la tarea de enseñar la verdad revelada y mostrar sus aplicaciones en el comportamiento humano. Él siente que tiene la primera responsabilidad en la difusión de la fe sobre el mundo y lo hace sin ahorrarse a sí mismo, gobernando la Iglesia y viajando por todo el mundo (el próximo viaje al extranjero será a Líbano y está al caer). A este respeto, merece ante todo subrayarse el valor positivo de la misión de Benedicto XVI para anunciar y difundir el mensaje cristiano con los escritos y la palabra y de hacer conocer la doctrina auténtica del Evangelio respondiendo con las palabras eternas de la revelación a los inveterados y a los nuevos interrogantes que los hombres se hacen ante los problemas fundamentales de la vida.

Sería reducido y más bien erróneo pensar en un magisterio papal consistente solo en la condena de los errores contra la fe. Este aspecto está sin duda presente en la responsabilidad por la difusión de la fe, siendo también menester defenderla contra los errores y las desviaciones, pero el cometido esencial del magisterio de Benedicto XVI es exponer la doctrina de la fe promoviendo el conocimiento del misterio de Dios y de la obra de la salvación, destacando todos los aspectos del plan divino en curso de actualizarse en la historia humana bajo la acción del Espíritu Santo. Y el Papa cumple con esta misión conferida a él resolviéndola con claridad, con intervenciones breves y concisas y densas de contenidos religiosos que son apreciados.

Benedicto XVI gusta por esto y por su humildad y caridad. No es por acaso que haya escrito una encíclica sobre la caridad. En el cumplimiento de este cometido el Papa expresa de forma personal, pero con autoridad institucional la "regla de la fe", a la que han de atenerse los miembros de la Iglesia universal -simples fieles, catequistas, docentes de religión católica, teólogos- en investigar el sentido de los contenidos permanentes de la fe cristiana también en relación a las discusiones que surgen, dentro y fuera de la comunidad eclesial, sobre los diversos puntos o sobre todo el conjunto de la doctrina. Es verdad que todos en la Iglesia y, especialmente los teólogos, somos llamados a cumplir esta labor de continua clarificación y explicitación. Pero la misión de Pedro y de sus sucesores es establecer y refrendar autorizadamente lo que la Iglesia ha recibido y creído desde el principio, lo que los Apóstoles han enseñado, lo que la Sagrada Escritura y la tradición cristiana han fijado como objeto de la fe y como norma de vida cristiana. Benedicto XVI tiene la misión de proteger al pueblo cristiano contra los errores en el campo de la fe y de las costumbres, tiene el deber de ser depositario de la Fe. Y no se asusta de las críticas corrosivas y de las incomprensiones. Su consigna es dejar testimonio de Cristo, de su palabra, de su ley, de su amor. Pero a la conciencia de la propia responsabilidad en el campo doctrinal y moral, Benedicto XVI añade el empeño de ser, como Jesús, "manso y humilde de corazón". Tal y como San Pablo sintió la necesidad de exhortar a Timoteo, su discípulo: "Predica la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, vitupera, exhorta con toda magnanimidad y doctrina... (aunque) no sufrirán la sana doctrina". Y lo mismo hace Benedicto XVI cada día en su ministerio petrino, porque su cometido es enseñar a todas las naciones.

lunes, 17 de septiembre de 2012

LA IGLESIA AVANZA COMO AURORA QUE SE LEVANTA


DEL "COMENTARIO AL LIBRO DE JOB" DE SAN GREGORIO MAGNO, PAPA

El primer albor o aurora hace pasar de las tinieblas a la luz; por esto no carece de razón que con el nombre de alba o aurora sea designada toda la Iglesia de los elegidos. En efecto pasa de la noche de la infidelidad a la luz de la fe, a semejanza de la aurora y, después de las tinieblas, se abre al día con el esplandor de la luz más alta.

Por eso bien se lee en el "Cantar de los Cantares": "¿Quién es ésta que se levanta como la aurora?" (Cantar de los Cantares 6, 10). La Santa Iglesia, que aspira a los bienes de la vida eterna, es llamada aurora, por la razón de brillar, mientras deja las tinieblas del pecado, con la luz de la santidad.

Pero todavía tenemos algo más profundo que considerar en la figura del alba y de la aurora. La aurora de hecho (o la primera mañana) anuncia que ha transcurrido la noche, y sin embargo no muestra todavía todo el esplandor del día; pero, mientras se disipa la noche y se acoge el día, conserva la luz entreverada con las tinieblas.

¿Qué es entonces lo que en esta vida aguardamos todos nosotros que seguimos la verdad si no es la aurora o el alba? Pues hacemos algunas obras de la luz, pero en algunas otras obras somos enredados todavía en los residuos de las tinieblas. Por esto mismo el profeta le dice a Dios: "Pues ante ti no se justifica ningún viviente" (Salmo 142, 2). Y todavía está escrito: "Todos delinquimos en muchas cosas." (Santiago 3, 2).

De ahí que San Pablo, después de haber dicho: "La noche va muy avanzada", no haya añadido seguidamente: "El día ha llegado", sino que dice: "y se acerca ya el día" (Rm 13, 12). Quien en efecto afirma que la noche es transcurrida y que el día no ha venido todavía muestra sin duda hallarse todavía en la aurora, es decir después de las tinieblas y antes del sol.

La Santa Iglesia de los elegidos será en pleno día, sin mezcla alguna de la sombra del pecado. Será completamente día, cuando resplandezca de ardor perfecto y de luz interior. Por lo tanto, la aurora también viene presentada como una fase de transición, cuando se dice:  "Y has enseñado su lugar a la aurora" (Job 38, 12). Lo que viene llamado a ocupar un nuevo puesto pasa de una posición a otra. Pero, ¿cuál es el lugar del amanecer, de no ser la perfecta claridad de la visión eterna? Y cuándo sea conducida a este lugar, ¿tendrá la aurora algo de la tiniebla de la noche que pasó?

El lugar hacia el cual tiende el amor es anunciado por el salmista cuando dice: "Mi alma está sedienta de Dios, del Dios vivo, ¿cuándo iré y veré la faz de Dios?" (Sal 41, 2).

Hacia este lugar ya conocido se apresuraba el amanecer, lo afirmaba San Pablo cuando decía que tenía el deseo de ser liberado del cuerpo para estar con Cristo. Y añadía: "Que para mí la vida es Cristo, y la muerte, ganancia" (Filipenses 1, 21).




Nota del traductor: 
Siempre que podemos, cuando no vamos con mucha prisa, procuramos que todos los pasajes y versículos que se citan de la Sagrada Biblia no sea nuestra traducción del italiano original, sino que acudimos a la versión directa de las lenguas originales, a cargo de Eloino Nácar Fuster y Alberto Colunga Cueto, O.P.; decimos la famosa "Sagrada Biblia" de Nácar-Colunga, publicada por la Biblioteca de Autores Cristianos. Es la Biblia en español que mayor garantía y seguridad nos ofrece en cuanto a la fidelidad de la traducción y a la fidelidad al Magisterio de la Santa Iglesia. Somos conscientes de la importancia de la palabra y por ello recomendamos que nadie se conforme con cualquier Biblia de las que hay en internet, puesto que muchas son tergiversaciones heréticas o malas traducciones.


domingo, 16 de septiembre de 2012

TRADICIÓN, NO ARQUEOLOGISMO


Pío XII se dirige a la nobleza y al patriciado romano, y hace referencia a la tradición que representaba la aristocracia en la Ciudad Eterna:





"Muchas almas, sinceras almas también, se imaginan y creen que la tradición no es otra cosa que el recuerdo, el pálido vestigio de un pasado que ya no es, que no puede retornar nunca, que todo lo más es digno de veneración, de gratitud si os place, pero relegado y conservado en un museo al que pocos amantes o amigos visitan. Si en eso consistiera y a eso se redujera la tradición, y si supusiera el rechazo o el desprecio por el camino a lo venidero, habría razón para negarle respeto y honor, y sería como para tenerle compasión a esos soñadores del pasado, rezagados frente al presente y el futuro. Y con mayor severidad hasta se me figura que, movidos por intención respetable y pura, no son más que los desertores de los deberes de la hora actual que así se vuelve lamentable.



"Pero la tradición es cosa muy diferente del simple apego a un pasado desaparecido; es todo lo opuesto a una reacción que amenazara cualquier progreso sano. El mismo vocablo en su sentido etimológico es sinónimo de camino y de avance. Sinonimia, mas no identidad. Mientras que de hecho el progreso indica solamente ir hacia adelante, paso a paso, buscando con la mirada un incierto futuro, la tradición significa en puridad un camino hacia adelante, pero un camino continuo, que se despliega a la par a ritmo tranquilo y a ritmo vivaz, según las leyes de la vida, huyendo de la angustiosa alternativa que pareciera decir: "¡Si la juventud supiera y si la vejez pudiera!" ("Si jeunesse savait, si vieillesse pouvait!", en el original); parecido a aquel Señor de Turenne de quien se dijo que: "Él tuvo en su juventud toda la prudencia de viejo y, a una avanzada edad, tuvo todo el vigor de la mocedad" ["Il a eu dans sa jeunesse toute la prudence d'un âge avancé, et dans un âge avancé toute la vigueur de la jeunesse", en el original] (Fléchier, Oraison funèbre,1676). En el fuerte de la tradición, la juventud, iluminada y guiada por la experiencia de los ancianos, camina hacia adelante a paso más seguro, y la vejez transmite y entrega confiada el arado a las manos más vigorosas que prosiguen cavando el surco empezado. Como indica con su nombre, la tradición es el don que pasa de generación a generación, la antorcha que el corredor entrega, pone en la mano y le confía al relevo, sin que la carrera se detenga o se frene. Tradición y progreso se corresponen recíprocamente con tanta armonía que la tradición -sin el progreso- sería una contradicción en sí misma y el progreso -sin la tradición- devendría en una empresa temeraria, en un salto al vacío.




"No, ni mucho menos se trata de remontar la corriente, no se trata de retroceder hacia formas de vida y de acciones propias de épocas caducas, sino que, tomando y siguiendo lo mejor del pasado, se trata de avanzar con vigor al encuentro de un futuro de inmutable lozanía."

Circolo Plinio Corrêa de Oliveira

sábado, 15 de septiembre de 2012

LA INGLATERRA SECRETA (5)

Retrato de Luisa de Carvajal


LA MISIÓN DE INGLATERRA

Después de un largo viaje desde Valladolid a Calais, sufriendo el rigor de los malos caminos, delicada de salud, pero con una fe grande, Luisa de Carvajal alquila una barcaza, se embarca superando su miedo a navegar, y cruza el Canal de la Mancha, no sin sortear el peligro de los holandeses que hostigaban en maniobras de piratería a los buques españoles. Luisa de Carvajal desembarcará en Dover y, al llegar a la playa (contará ella más tarde) la española fue recibida por un misterioso zagal que, sin que nadie de los que iba con Luisa se percatara, le tendió la mano para ayudarla a poner el pie en tierra firme... Y aquel extraño y sonriente muchacho se volatilizó, sin que nadie, salvo Luisa, pudiera decir que lo hubiera visto. Luisa de Carvajal narra este recibimiento entendiéndolo como una señal divina... ¿quién sería aquel muchacho solícito? ¿Un ángel del cielo que se adelantaba para acogerla dándole la bienvenida a Inglaterra? Nadie lo sabe.

Luisa ha llegado a Inglaterra sin conocer el idioma. Eso sí, se ha preparado a conciencia estudiando la historia más reciente de Inglaterra, para poder ejercer una eficaz acción apologética entre los cismáticos, para poder aportar razones (incluso de índole histórica) en su combate dialéctico a favor de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana. Por eso ha leído a los principales especialistas en la cuestión: el Padre Pedro de Rivadeneyra, por ejemplo, con su "Historia del cisma de Inglaterra". De esta forma Luisa se armará de argumentos para refutar las falacias de los cismáticos con la finalidad de convertirlos a la fe verdadera.

Padre Henry Garnet, de Portrait of Henry Garnet


Al llegar a Inglaterra es acogida en una casa de campo, al norte de Londres: es la casa del Padre Henry Garnet, (de la Compañía de Jesús). En las casas de campo de la nobleza viven retiradas comunidades de católicos ingleses, apartados de la saña de los cismáticos, evitando las hostilidades y llevando una vida de piedad conforme a nuestro credo. No dura mucho aquella paz y reposo, pues los celosos vigilantes cismáticos descubren aquel idílico refugio de católicos y los católicos tienen que darse a la fuga con precipitación. Luisa y otras mujeres serán conducidas a Londres, donde se las aloja en casas de católicos clandestinos. La familia que la acoge empieza a sentir temores por tener a Luisa entre ellos, están dando refugio a un fugitiva y si son descubiertos puede ser la ruina de la familia: el hecho de ser española hace que sea más difícil la comunicación. Para evitarles más enojos, Luisa abandona aquella casa. En ningún momento quiere Luisa la ayuda de la embajada española, pero el embajador español -enterado de su presencia en Londres- dispone que sus agentes la busquen por doquier, para traerla a la embajada y darle amparo. En este entonces se descubre el Complot de la Pólvora (el P. Garnet -que había hospedado a Luisa nada más llegar ésta a Inglaterra- será capturado, juzgado, sentenciado a muerte y ejecutado bajo la acusación de estar implicado en la conjura de Guy Fawkes). A la postre, Luisa es convencida de las ventajas de vivir en la sede de la embajada española en Londres, pues la Misa y la Comunión diarias se le aseguran en la Embajada y en ningún otro sitio de la capital inglesa.

El descubrimiento de la Conjuración de la Pólvora sirve de pretexto para endurecer las medidas contra los católicos, la persecución arrecia y cobra mayor virulencia. Son muchos los amigos españoles que por carta le recomiendan que abandone aquella posición; le aconsejan que regrese a España, puesto que su estancia en Inglaterra entraña un peligro muy grave para su integridad física y son muy inciertos los frutos de su misión. Pocos saben que Luisa ha hecho privadamente el "voto de martirio". Luisa, desoyendo las amistosas amonestaciones, persevera en su propósito de permanecer en Inglaterra y aprende el idioma poco a poco para empezar su apostolado.

Cruz de Cheapside (Londres)

TESTIMONIO VALIENTE DE UNA MUJER

Muchos católicos ingleses están en las cárceles. Pocos de sus compatriotas son capaces de asistirlos en la prisión, por miedo a las represalias. Luisa de Carvajal piensa que ese será el campo apostólico al que, en un primer momento, aplicarse. La española empieza a visitar a los católicos encarcelados para consolarlos y alentarlos en la adversidad. Serán muchos los católicos ingleses que se admiren de ello: una mujer (española) es la única que se cuida de los presos ingleses católicos. Ella les anima a mantenerse firmes en la fe, a no doblegarse, a no claudicar, a testimoniar el nombre de Jesucristo frente a los suplicios y, si es voluntad de Dios, el martirio. Y son muchos los que sienten renovadas sus energías, pues ven con sus ojos (no necesitan de palabras) que aquella mujer que les anima al martirio está dispuesta a abrazar el martirio.

Luisa no se asusta. Los cismáticos tienen la costumbre de hacer carteles en los que estampan blasfemas caricaturas del Papa, representándolo con cuernos de demonio y vomitando jesuitas. Luisa, con una valentía inaudita, sin ocultarse de los ingleses, arranca los carteles de las paredes de la calle, a plena luz del día, delante de los viandantes cismáticos, y los rompe desafiando a quienes la miran atónitos: "Pero, ¿de dónde ha salido esta mujer?" -parece que se dicen. Cierto día sí que Luisa estará en peligro de ser linchada.

En Londres todavía estaba en pie la Cruz de Cheapside, alzándose en uno de los mercados más populosos de la ciudad y, según la misma Luisa, el mercado en que más cismáticos rabiosos se concentraban. Este monumento a la Cruz era una de las doce Cruces llamadas "Cruces de Leonor" (Eleanor Crosses) que el amor de Eduardo I de Inglaterra mandó levantar para honrar la memoria de su difunta esposa Leonor de Castilla (hija de Fernando III el Santo y Jeanne de Dammartin). Leonor murió el año 1291 al dar a luz a su último hijo. Habiendo fallecido fuera de Londres, el cadáver embalsamado de Leonor de Castilla fue acompañado por su séquito hasta la abadía de Westminster y, desde Lincoln hasta Londres, doce Cruces se pusieron, una por cada uno de los lugares donde se detuvo el cortejo fúnebre para reposar.

Las Cruces de Leonor eran monumentales. La Cruz de Cheapside, también llamada de Westcheap, fue demolida en mayo de 1643. Pero Luisa de Carvajal pudo verla en la primera década del siglo XVII. Estaba Luisa un día en el mercado y, ante aquella portentosa Cruz, sintió que Cristo seguía reinando incluso entre infieles. Por eso, en un acto de adoración a Dios, no le importó que aquel mercado estuviera lleno de gentes enemigas de la Iglesia Católica. Imaginemos la muchedumbre que se aglomeraba en aquel mercado; casi todos anglicanos con el peor concepto del catolicismo que pudiera imaginarse. No le importó a Luisa lo más mínimo la multitud que la contemplaba, pues sin pensarlo mucho, al ver la Cruz de Cheapside, la española se puso de rodillas ante la Cruz y se recogió en oración. La gente que la vio allí de hinojos empezó a alarmarse ante una manifestación tan patente de catolicismo, considerando una provocación que aquella mujer diera culto a Dios rezándole a la Cruz de Cheapside. Los más fanáticos de entre el público comenzaron a increparla, la injuriaron... Otros clamaban contra ella, llamándola "papista" y pidiendo a voces que había que llevarla a la cárcel o ajusticiarla allí mismo. Ese día pudo haber sido el día de su martirio, pero Dios no quiso. Cuando terminó su oración, se levantó entre la airada concurrencia, una mujer sola contra una ciudad cismática, y con mucho porte siguió su camino, mientras la turbamulta la seguía amenazándola con palos y piedras, ultrajándola de palabra y escupiéndole.

Sobre estos casos Luisa escribió a su amiga la Madre Mariana de San José, expresando lo que en todos sus trabajos sentía y declarando que ella le decía a Dios: 

"...Adsum, Domine, non recuso laborem".

Continuará...

Manuel Fernández Espinosa